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10 formas de perder buenos trabajadores.

Es difícil encontrar a personas talentosas que realmente ayuden a que tu empresa crezca.

Pero también es difícil retener a este tipo de trabajadores, porque necesitan de condiciones favorables para brillar. Aquí diez cosas que no debes hacer… a menos que quieras que las estrellas de tu equipo renuncien:

No se necesita un estudio científico o una encuesta para saber que la integridad importa.
No se necesita un estudio científico o una encuesta para saber que la integridad importa.

1. Ser deshonesto:

No se necesita un estudio científico o una encuesta para saber que la integridad importa. La mayoría de los buenos trabajadores y todos los que son muy buenos tienen integridad. Así que mentir a ellos, a sus compañeros de trabajo o a clientes y proveedores es una forma segura de molestar a los mejores miembros del equipo. Nunca creas que no notan cuando le cobras de más a un cliente, rompes las reglas o dices “mentiras piadosas”. Siempre lo notarán.

2. No agradecer a tus trabajadores:

Es algo pequeño que hace la diferencia. Los pequeños gestos de aprecio, felicitaciones por un trabajo bien hecho y reconocimientos para personas que se quedan hasta tarde o llegan temprano mantienen a las personas talentosas motivadas. Puedes intentar ofrecer tarjetas de regalo, permisos para salir temprano, trabajo desde casa o simplemente palabras amables si quieres demostrar el aprecio-

3. Olvidar tus valores:

Hay empresas que verdaderamente viven sus valores: todos los trabajadores los conocen y saben que son importantes, los líderes los mencionan constantemente y toda acción corporativa se alinea a ellos. Pero también existen compañías que olvidan sus valores y dejan de hablar de ellos, otras que jamás los mencionan. Esto último puede ser muy decepcionante para ciertos funcionarios. Recuerda siempre ser explícito sobre las expectativas de la cultura empresarial.

Un líder que no escucha es débil, arrogante e incompetente.
Un líder que no escucha es débil, arrogante e incompetente.

4. No escuchar:

Los trabajadores valiosos quieren lo mejor para la empresa. Tal vez tienen ideas diferentes a las tuyas sobre lo que esto significa, pero son apasionados al comunicarlas. Si no escuchas sus dudas y sugerencias cuando las sacan a la luz, perderás a estos elementos. Aun si no tienes el poder para cambiar una política, podrías hacer algo para cambiar la forma en la que se implementa. Un líder que no escucha es débil, arrogante e incompetente.

5. Ignorar su desarrollo personal y profesional:

Los líderes solo siguen a líderes más fuertes que ellos. Por eso debes preocuparte por las habilidades, conocimientos y experiencia de tus colabores y también por su salud y bienestar general. Deja que tus trabajadores aprendan de ti y recuerda que su desarrollo profesional te concierne, ayúdalos a ser mejores tanto en su trabajo como en su vida personal. Las personas con más talento te lo agradecerán y recompensarán-

Mira también: 9 motivos por los que un empleado cualificado deja su trabajo

6. Controlar todo:

Tratar de controlar todo y no darle espacio a tus trabajadores para que tomen decisiones y manejen problemas es una forma segura de quitarle la emoción a su trabajo… y de orillarlos a comenzar a buscar otras oportunidades laborales.

Los empleados eficientes siempre buscarán superar sus expectativas. Si la organización no lo valora, muy seguramente lo perderá, sin importar las prestaciones que pudiera ofrecerle.
Los empleados eficientes siempre buscarán superar sus expectativas. Si la organización no lo valora, muy seguramente lo perderá, sin importar las prestaciones que pudiera ofrecerle.

7. Tener pocas expectativas:

Los grandes elementos se frustrarán o, aun peor, se adaptarán a la mediocridad si esta es considerada aceptable. Y en muchos lugares lo medicore es no solo aceptado sino aplaudido y promovido, con un terrible impacto para la moral. Pon la vara muy alta y apoya a todos para que logren ese objetivo, celebrando los éxitos cuando se logren. Y luego alza aun más las expectativas.

8. No ser selectivo con las personas que contratas:

Es difícil encontrar a gente que no solo sea talentosa sino que además encaje con la cultura empresarial. Sin embargo, tiene claras recompensas. Tómate el tiempo de realmente conocer a los candidatos.

9. Ser frío con tus trabajadores:

Las personas tienen ambiciones, familias, crisis y dudas. Nunca lo olvides. Un jefe que conoce el nombre de la pareja, los hijos y las mascotas de sus colaboradores es inolvidable. Esto no significa traspasar los límites de una relación profesional, sino demostrar que te importan las personas más allá de su trabajo.

10. Ser el estereotipo de un mal jefe:

Sí: un mal salario, acoso, intrusiones en la vida privada, etc. son factores que harán que tus trabajadores busquen oportunidades fuera de tu empresa. No te confíes pensando que se quedarán porque no tienen a dónde ir o porque ese es el mejor lugar del mundo. Si son talentosos, siempre encontrarán algo.

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